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La crisis climática cambió las reglas: comunidades latinoamericanas generan sus propios datos para enfrentar sequías, incendios e inundaciones

Ante un clima cambiante e impredecible, comunidades campesinas, pescadoras y comunidades indígenas generan e interpretan sus propios datos climáticos y ambientales. Desde sistemas comunitarios de alerta en el Gran Chaco, en el altiplano guatemalteco y en la Chiquitania boliviana, el dato climático hiperlocal se ha convertido en una herramienta de supervivencia. Las mujeres rurales tienen entre un 20 % y un 30 % menos de probabilidades de acceder a la información climática, mientras que los productores no agremiados y los pueblos indígenas sin conectividad continúan marginados. La traducción de los conceptos científicos a lenguajes sencillos, audios bilingües y herramientas digitales busca llegar a las personas en las zonas más remotas donde la información y la gestión de riesgos es prácticamente inexistente.
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Promotores climáticos: los jóvenes k´iche´ que interpretan el clima y salvan cultivos en Guatemala

Comunidades indígenas k’iche’ de Totonicapán, en Guatemala, combinan monitoreo climático y saberes ancestrales para adaptarse a heladas, sequías y cambios extremos de temperatura. La información climática compartida a través de audios, mensajes y redes sociales permite que las familias campesinas tomen decisiones que evitan pérdidas agrícolas. La iniciativa es parte de un proyecto mayor que incluye estaciones meteorológicas, viveros agroforestales y la conservación de los bosques y fuentes de agua en otros departamentos de Guatemala. En 2026, los indígenas k’iche’ de Totonicapán sembraron 500 árboles y planean plantar 2000 más en los bosques de siete comunidades.
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El Salvador: las mujeres que con ciencia comunitaria se protegen de inundaciones y sequías

Un grupo de 19 personas, en su mayoría mujeres, se adaptan al cambio climático en el municipio de Ahuachapán Sur, una zona golpeada con sequías y lluvias extremas. Son 13 comunidades las que operan un sistema de prevención y mitigación de riesgo que se comunica vía Whatsapp. La red de monitoras tiene 13 puntos de monitoreo de lluvia, cuatro de temperatura y humedad y 11 puntos de muestreo físico químico de agua en los manglares del municipio, lo que les permite salvar vidas y proteger sus ecosistemas. Con apoyo de varias instituciones, las mujeres han creado un banco de semillas criollas resistentes al clima extremo que incluye plantas como maíz negro y amarillo, tomate, pepino, chile jalapeño, berenjena, pipianes y flor de jamaica.
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El rugido del mar: bioacústica comunitaria para entender cómo el cambio climático afecta al mero del Caribe en México

En Punta Allen, Quintana Roo, miembros del Centro Comunitario de Investigación y Monitoreo Submarino (CECIMS) monitorean al mero del Caribe (Epinephelus striatus) con hidrófonos que escuchan su actividad durante la época de reproducción. Desde que la comunidad creó dos Zonas de Refugio Pesquero en 2016, las agregaciones reproductivas del mero han repuntado en un sitio casi extinto, registrando hasta 100 individuos por buceo y más de 1800 en el sitio de mayor presencia. La especie está en peligro crítico de extinción: desova cada año en los mismos sitios y bajo la misma luna, una constancia que facilita su sobrepesca: de los 28 sitios de agregación que recuerdan los pescadores, hoy solo seis están validados científicamente. Los sensores oceanográficos del CECIMS han documentado un aumento de al menos un grado en la temperatura del agua en una década, y durante el blanqueamiento masivo de corales de 2023-2024, el peor registrado a nivel mundial, captaron los picos de calentamiento en tiempo real.
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Aprender a leer el cielo: cómo Peniel usa la ciencia comunitaria para proteger el bosque chiquitano de Bolivia

En Peniel, una pequeña comunidad de la Chiquitania boliviana, un sencillo tablero de madera determina cada día si el fuego puede encenderse o debe ser prohibido. Tras los devastadores incendios que arrasaron gran parte de su territorio, los pobladores aprendieron a combinar el conocimiento ancestral con herramientas científicas para proteger su bosque. Angélica Rivera y Emmanuel Weber lideran una red comunitaria que monitorea el clima, organiza las quemas agrícolas y actúa como primera barrera de defensa contra los incendios forestales. Su labor no solo protege a las 45 personas que viven en Peniel, sino también a un corredor estratégico cuya pérdida podría desencadenar un desastre ambiental de escala regional.
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Conectadas por el clima: mujeres del Chaco argentino enfrentan al cambio climático con herramientas digitales

Las mujeres indígenas y campesinas del Gran Chaco argentino enfrentan sequías, inundaciones y variaciones del clima extremas que afectan sus viviendas, animales y actividades productivas. Desde 2020, el acceso a internet permitió que más de 3000 productoras y artesanas incorporen herramientas digitales para adaptarse a esos cambios. La conectividad facilitó la comunicación entre 129 comunidades y fortaleció un sistema de alertas tempranas que combina información comunitaria, mapas y datos sobre lluvias y niveles del río. La red comunitaria también logró reducir por completo la pérdida de vidas humanas ante los desbordes de los ríos y responder anticipadamente ante una emergencia.
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De la sabiduría lunar al Whatsapp: la información climática que salvó las cosechas de los agricultores ecuatorianos

En Ecuador, más de 15 000 agricultores usan los boletines climáticos didácticos para planificar sus siembras y sus cosechas. Entre 2022 y 2025, el Inamhi pasó de emitir 51 advertencias climáticas a 70, confirmando que los cambios en el clima van en aumento. La información climática permite prevenir y gestionar el riesgo de desastres y tomar mejores decisiones en agricultura para garantizar la seguridad alimentaria.
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Ecuador, de megadiverso a megaminero. Caso Cangrejos.

Cangrejos, el ambicioso proyecto de megaminería de oro a cielo abierto ―la más grande del país― de la que se calcula, se extraerán alrededor 565.000 onzas de oro al año, despierta esperanzas y dudas. Esta investigación reconstruye el complejo escenario en torno al proyecto confrontando los discursos oficiales y corporativos con denuncias territoriales, vacíos legales e institucionales y, las implicaciones socioambientales de una empresa que rediseñará el mapa económico y ecológico de la región.